Pentamerón 2 #Nocturnario


Te descubrí, y con la mirada asombrada conversamos, me escuchaste y te atendí. Acepté tu propuesta: continuar.

Frente a frente las palabras no pueden ser las mismas porque las emociones son distintas, no son menos, no son más, son distintas porque las detonan otros sentidos.

El asombro recíproco parecía surgir de esa parte de nuestro ser que no conocíamos y que no podíamos detenernos a descubrir porque perderíamos detalles del momento.

Rítmica, asimétrica, paciente y emotiva tan superficial y profunda fue la conversación como fueron los abrazos que en cada acuerdo nos dimos sin movernos.

Concluí, propusiste, acepté, sugeriste y coincidimos en las respuestas porque en todos los casos lo que buscamos era continuar.

Segundo día: te descubrí. Segundo día: canté de nuevo al conocer tu piel con mi tacto y cuando me mostraste en la intimidad, tus hechos sublimes de amor.

Anuncios

3 Comments

  1. “”El asombro recíproco parecía surgir de esa parte de nuestro ser que no conocíamos y que no podíamos detenernos a descubrir porque perderíamos detalles del momento.””

    ¿ El estupor de escribir algo que mueve el pensamiento, sin saber si lo leido dice lo que se comprende o solo expresa sin pensar lo mucho que conlleva.?
    Siempre es buena la emoción sin que se caiga en la cursilería.
    La parte emotiva del escritor la dan sus historias y la imaginación es el temblor al escribir.
    Saludos
    Me gustaron los interrogantes que creas.
    Lucía

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s