u-Tópicos de Educación. Su nombre: resiliencia


u-Tópicos de Educación

Su nombre: resiliencia

Fuente: Flores Hernández Víctor Flint (2006), u-Tópicos de Educación, El Zapoteco, No. 10, Septiembre-Octubre-2006, pp. 3-5.

No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante. Así reza el refrán popular, que le debe su fama a la inexorable verdad que guarda. No sé qué estará sucediendo en Oaxaca el día que usted lea estas líneas, pero tengo confianza en que las cosas estarán mejor. Escribir en la distancia me hace añorarla, pero sé que será pasajero, como el mal que la aqueja, como el dolor que causa la sangre derramada y el de la tristeza encendida por el fuego que ha deteriorado su atractivo.

Pero evitemos la melancolía, no lleguemos a abatirnos, superemos el trance, encauzando nuestra energía para actuar por Oaxaca. En mi caso, sigo difundiendo mi amor por su cultura, y en cada recorrido, siempre me encuentro con alguien que también lleva a Oaxaca en su corazón. En esta ocasión fue en las Universidades de Concepción (Chile), de Antioquia (Colombia) y el Instituto Tecnológico de Sonora, aquí en México, en un evento de Formación en Competencias, el Segundo Congreso Internacional de Educación.

Fue especialmente satisfactorio entrevistar a distintas personalidades del mundo educativo internacional, y saber que conocen Oaxaca, que la estiman, que les gusta, que les duele, y confían en su resistencia. Qué magnífica experiencia escuchar a Oaxaca en labios del corazón de los amantes de la educación. Por ejemplo, la Dra. Olga Isabel Santamaría Rodríguez (Colombia), quien, por su participación en la Organización Internacional del Trabajo, descubrió en Oaxaca las fiestas con magia.

Le llamamos resiliencia

Y hablando de la capacidad de resistir, quiero hablarles de resiliencia. Es un concepto que la física ha heredado a las ciencias sociales para describir la capacidad de fortalecerse en circunstancias negativas. Inicialmente el término se aplicó a los materiales que volvían a su forma normal después de haber recibido un golpe, y esa facultad de recuperación se ha extendido al ámbito humano, y de acuerdo con Edith Grotberg la resiliencia es la capacidad humana de hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas o incluso ser transformado por ellas.

Aunque se considere palabra nueva, en realidad no es tan reciente, existen diversos estudios que aplican el término a las ciencias humanas desde los años 70’s. Actualmente destacan las aportaciones de Stefan Vanistendael, quien establece dos componentes y nueve pilares de la resiliencia. Los seres humanos tenemos la capacidad de resistir ante un evento o circunstancia destructiva (primer componente) y aunque esta parte parece ser una reacción normal para muchas personas, en realidad es parte de un proceso evolutivo que se recomienda promover desde la niñez.

Los mexicanos contamos múltiples ejemplos de supervivencia ante desastres naturales, y uno que otro desastre político, ni se diga de las dificultades que Oaxaca ha enfrentado y con lo cual, como sistema social, demuestra una capacidad de resistencia ante los problemas, que ha generado, en diversos sectores, propuestas de actuación positiva a pesar de lo difícil de las circunstancias (segundo componente). Luis Flores Herrera nos motiva: Ser positivos, no perfectos, es algo que podemos hacer todos sin ser superdotados.

Con los nueve factores que estimulan la capacidad de superar y salir fortalecidos de situaciones de riesgo, enfermedades, adversidades y/o graves problemas, se caracteriza a los individuos capaces de reducir los efectos negativos y además proyectarse en la vida. A estos factores se les conoce como pilares de la resiliencia y son: autoestima consistente, introspección, independencia, capacidad de relacionarse, iniciativa, humor, creatividad, moralidad y capacidad de pensamiento crítico.

Complicado reto seguir la recomendación de fomentar esas competencias en nuestros niños, sobre todo con un sistema educativo deficiente, desigual y en manos de un gran número de individuos que se niegan a reconocer sus errores. Cuando muchos padres de familia carecen de la más elemental visión inspiradora para motivar a sus hijos a estudiar. Cuando los docentes tienen necesidades urgentes de formación y cambio pero son incapaces de comprometerse con el desarrollo humano. Sin embargo, precisamente estas experiencias son las que determinan nuestras estrategias de supervivencia.

En el libro de Maurice J. Elias, Steven E. Tobias y Brian S. Friedlander: Educar con Inteligencia Emocional, encontramos ejercicios sencillos de aplicar para fomentar autoestima, capacidad de relacionarse, humor, entre otras competencias humanas. Hasta los adultos van a disfrutar este camino a la educación emocional si ponen en práctica las técnicas recomendadas. Se los aseguro porque en este momento colaboro en la formación de docentes en las estrategias de intervención que brinda este modelo, quienes han re-descubierto la emoción de ser docentes.

En educación, la mayoría de las veces se pone más énfasis en denunciar problemas que en revelar y desarrollar competencias. Aldo Melillo reflexiona sobre la importancia de formar en resiliencia para que los egresados sean capaces de enfrentar su crecimiento e inserción social del modo más favorable. Es en nuestras escuelas y universidades donde formamos individuos capaces de ganar las batallas de la vida, como Napoleón Hill señala, serán ganadas por quienes se decidan a hacerlo. Los educadores debemos fomentar la determinación de enfrentarse a la vida con éxito, independientemente de los conflictos que conlleve.

El Oaxaca que resiste

Estos últimos meses se ha leído tanto sobre Oaxaca pero no todo es exacto. He leído sobre el que no gusta, el que golpea, el que mata, al que hay que tenerle miedo. Yo escribo sobre el Oaxaca que resiste, el que está en el corazón, el que quiero, el que me falta por conocer, el que mantiene el alma de los oaxaqueños y de quienes lo visitan, amarrada a un huipil, el que se teje en las entrañas como rebozo y se alimenta de coloradito.

Andador Turístico en Santo Tomás Jalieza.
Andador Turístico en Santo Tomás Jalieza.

Es el Oaxaca que descubrí en Santo Tomás Jalieza, Distrito de Ocotlán. Un bello lugar de clima templado y sin recursos hidrográficos pero con una calidad humana capaz de hacer regresar a quienes la dejan por buscar nuevas oportunidades de vida, ya sea en el estado, en el país o fuera de éste. Sus oriundos siguen colaborando mediante tequios para el crecimiento y desarrollo de su comunidad, lo que me constó en el viaje realizado y comprobé en voz de Melesio Chávez, artesano nativo, nevero, asistente de arqueólogos y por su experiencia y fluidez de palabra, bien podría ser un excelente guía de turistas.

Tejedoras de Santo Tomás Jalieza, Oaxaca.
Tejedoras de Santo Tomás Jalieza, Oaxaca.

A pesar de haber sufrido una disminución de las ventas en los días de mercado de artesanías (viernes), Santo Tomás Jalieza ha seguido esforzándose por ser una sociedad capaz de enfrentarse a las adversidades y mejor aún, superarlas. Sigue atrayendo gran cantidad de turistas por su artesanía y gastronomía, y se prepararon para ello con la construcción del Andador Turístico y el Museo Comunitario, pero ante todo defendiendo la armonía de su pueblo tranquilo y trabajador. Más sorpresas encontraremos en el Museo, ¡hay que visitarlo!.

Melesio Chávez y el grupo de artesanas con quienes conversé en el kiosco, son grandes ejemplos de resiliencia en un estado en donde los gobiernos parecen más ocupados en explotar la tradición y la cultura, que en apoyar las competencias empresariales de quienes atraen el turismo. Confío que este 21 de Diciembre la Danza de la Pluma sea más esplendorosa, al iluminarse de fuegos artificiales en honor a Santo Tomás Apóstol y que los deseos pedidos en el brindis con tejacate se cumplan. Si quieren admirarse, vengan a Santo Tomás Jalieza.

Melesio Chávez y Víctor Flint Flores Hernández en Andador Turístico en Santo Tomás Jalieza, Oaxaca.
Melesio Chávez y Víctor Flint Flores Hernández en Andador Turístico en Santo Tomás Jalieza, Oaxaca.

Revelando la resiliencia

Somos muchos los que estamos convencidos de que Oaxaca saldrá adelante. Lo que destruyeron se levantará, lo que se dejó de enseñar se aprenderá. A pesar de los pesares, aún con Ulises Ruiz, con appo’s, con docentes inconformes. No importarán las condiciones adversas que se enfrenten. Oaxaca no se resigna, está dispuesta al esfuerzo, a la superación, a la resiliencia. Se recobrará y con mayores bríos para brindarnos lo que admiramos los mexicanos y también se valora en todo el mundo: el encanto de Oaxaca.

Me siento honrado de mencionar como ejemplo, el apoyo que nos brindará el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y la Secretaría de Cultura del Estado de Oaxaca a la revista El Zapoteco, gracias al Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias. Esta señal enviada nos reafirma nuestro compromiso con Oaxaca a través de las letras que difunden su cultura y siguen afianzando la identidad de un pueblo digno de admiración y respeto.

Y si algo admiro es su tenacidad, la que veo reflejada en sus habitantes y que la Dra. Santamaría Rodríguez descubrió en muchos docentes dinámicos, estudiosos, y con un serio compromiso social con sus estudiantes. Los ambientes hostiles, negligentes y mediocres no detienen a los interesados en lograr con éxito la formación de los oaxaqueños que confían en ellos. Podrán haber pintado paredes y quebrado ventanas pero no podrán destruir el ánimo y la fortaleza de Oaxaca, que vive y construye para el futuro.

Empezar una actitud constructora de resiliencia en cualquier institución, demanda identificar las evidencias previas de ella, indagando en las experiencias de los docentes y estudiantes aquellas en las que superaron adversidades. Hay que conocer los medios utilizados para lograrlo y seguir entre otras recomendaciones, las que Nan Henderson y Mike Milstein proponen para los docentes interesados en desarrollar resiliencia en sus estudiantes.

Revisemos algunas recomendaciones: Establecer y transmitir expectativas elevadas. Abandonar el pacto de mediocridad donde el docente finge que enseña y el estudiante finge que aprende. El Dr. Víctor Meyer Jr. Profesor de la Pontificia Universidad Católica de Paraná (Brasil) lo considera como el más destructor de la actualidad educativa latinoamericana.

Brindar oportunidades de participación significativa, utilizando teorías de aprendizaje como el constructivismo, evitando caer en la saturación de los estudiantes mediante una carga excesiva de asignaciones creyendo que el estudiante es el único que debe participar en la construcción del conocimiento. Lo anterior, ocasiona una falta de claridad en los roles, por lo que es necesario enriquecer los vínculos familia-escuela-estudiante-familia, fomentando y manteniendo una conexión positiva con sentido de comunidad educativa, sin quitarles la responsabilidad a los estudiantes y delimitando el rol de los padres o tutores, que no pueden permanecer como espectadores de la formación de sus hijos.

Brindar capacitación sobre estrategias de intervención en el aula, diversificar la formación de los docentes, que se ha concentrado en lo didáctico y enriquecer su lado humano. Lo anterior, permitirá al docente enseñar habilidades para la vida, tales como: cooperación, resolución de conflictos, comunicación, toma de decisiones, entre otras competencias indispensables en cualquier individuo. Sólo entonces expresiones como: “no me alcanza el tiempo”, “son muchos contenidos”, “no soy psicólogo”, “eso le corresponde a los tutores”, y otros cuantos pretextos, desaparecerán para tornar factible que trascienda la educación humanista, donde la persona en sí misma, es más importante que la calificación que se le otorgue.

La resiliencia puede interpretarse desde dos puntos de vista: como sufrir, aguantar, soportar, pero también es energía, vigor, fortaleza, lucha, firmeza, brío. Características que muchos oaxaqueños en la vida cotidiana brindan a sus actividades. Competencias que se fomentarán este próximo 2007, gracias al Programa de Apoyo a la Capacitación (PAC) de Oaxaca, en el que la Organización Independiente de Comerciantes Establecidos, A.C., buscará reactivar más de 500 microempresarios oaxaqueños.

Oaxaca de Juárez, Huajuapan de León, Santa María Huatulco y San Juan Bautista Tuxtepec ya se están preparando porque el año siguiente será superior. Seguimos necesitando empresarios mexicanos capaces de resistir los avatares mediante al aprendizaje, aunque esta utopía requiere de años de esfuerzo, este 2007 estaremos más cerca, y como dice Joan Manuel Serrat: a lo largo de la historia, la utopía, templa adversidades y renueva esperanzas. Pero desde hoy es momento de ser firme de convicciones y actuar con fortaleza ante el entorno que desea consumir nuestro ánimo, es el momento de salir cada mañana con brío, es el momento de la resiliencia.

Recuerden que si comentan constructivamente cualquiera de las entradas del Blog Caziidi’ podrán ganar el ejemplar del libro de regalo del mesel cual está destinado especialmente para quienes se han suscrito a Caziidi’.

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